Ampliando nuestro concepto de la sexualidad, el sexo más allá del coito.

Cuando hablamos de sexo rápidamente nos viene a nuestra cabeza nuestros genitales y prácticas sexuales como el coito, el sexo oral o la masturbación. Nos olvidamos de que nuestra sexualidad es mucho más amplia que esto, que tenemos 2 metros de piel llenos de puntos erógenos que están deseando ser estimulados y por tanto nos estamos perdiendo grandes cantidades de placer que nos ofrece nuestra anatomía.

Este pensamiento coitocentrista es en muchas ocasiones el causante de diversas disfunciones sexuales que podemos encontrarnos los profesionales de la sexología en consulta, ya que, parece ser que nuestro placer depende únicamente de que nuestros genitales den la talla, lo que pone una gran presión sobre ellos, y si en un momento dado, por cualquier causa nos fallan, nuestro disfrute sexual desaparece y este hecho aislado crea una ansiedad anticipatoria en nosotros que puede derivar a que el problema sexual se cronifique.

Con este post quiero ayudaros a tomar una visión más amplia de vuestra sexualidad, que os permita disfrutarla plenamente, con los cinco sentidos.

Para ampliar nuestra mirada de la sexualidad en primer lugar debemos saber que la sexualidad tiene tres funciones fundamentales: la reproducción, la comunicación y el placer

Dejando de lado la reproducción, que es la función más básica, me gustaría centrarme en la comunicación y el placer, la sexualidad es una forma de expresar amor, cariño y cuidados a nuestra pareja sexual, es una forma de expresión corporal y emocional diferente al resto, que entraña un mayor grado de intimidad, con la sexualidad nos mostramos desnudos en cuerpo y alma, mostrándonos al otro tal y cómo somos, pura piel y huesos. Por otra parte otra de las funciones más importantes de la sexualidad es el placer, sentir placer en nuestras relaciones y ver disfrutar a la otra persona es lo que nos impulsa a querer repetirlo una y otra vez, el problema es que muchas veces asociamos el placer únicamente con el orgasmo, cuando este solo es la guinda del pastel, si nos centramos en nuestras sensaciones durante el encuentro y disfrutamos de todo el camino hacia el orgasmo, nuestros niveles de placer serán mucho mayores, ya que tener la cabeza únicamente centrada en alcanzar el orgasmo o verificar que lo alcance nuestra pareja, nos hace perdernos gran infinidad de matices de entraña ese momento, como pueden ser el olor de tu pareja, la textura de su piel, el sonido de su respiración entrecortada en tu oído, el sabor de sus besos…

Una vez hemos ampliado nuestro concepto de la sexualidad me gustaría daros algunos trucos que nos pueden ayudar a mejorar tanto nuestros niveles de placer como nuestra comunicación sexual en pareja.

1. Expresar nuestras necesidades

Dada que una de las funciones de la sexualidad es la comunicación, es importante hacer conocedora a la otra persona tanto de nuestros límites como de nuestros deseos, impresiones o necesidades sexuales, no podemos dar por hecho que la otra persona debe saber o suponer lo que nos gusta, sino que debemos ponerlo de manifiesto desde el principio si queremos evitar problemas. 

Es importante para ello utilizar un lenguaje asertivo mediante el cual guiemos a la otra persona a la hora de proporcionarnos placer de una manera amable, sin criticar sus habilidades, sino dándole pistas e incentivándole para que lo haga mejor. 

Por otra parte no debemos resignarnos, ni callarnos o fingir cuando a pesar de haber expresado nuestras necesidades no estamos disfrutando, cuando esto pase es mejor tomar las riendas y mostrarle a la otra persona cómo lo puede hacer mejor, del mismo modo también debemos reforzar tanto de manera implícita y explícita (jadeos, suspiros, susurros y otras manifestaciones de placer verbal y no verbal) cuando la otra persona lo está haciendo bien, para que siga haciéndolo de la misma manera y le hagamos participe de nuestro placer.

2. Empezar con un masaje sensual

Si queremos descubrir cuáles son los puntos erógenos cuya estimulación nos resulta más placentera es una buena idea dejar el coito para después y dedicar un buen rato a realizar un masaje sensual a nuestra pareja. Primero podemos activar la piel con una suave pluma recorriendo los puntos erógenos que he nombrado arriba. Después podemos mediante besos saborear la piel de nuestra pareja, para darle un toque extra a la experiencia podemos utilizar un aceite de masaje comestible con efecto frio o calor. 

Una vez activadas las terminaciones nerviosas de nuestra piel podemos hacer un masaje corporal utilizando un aceite de masaje, existen también las velas de masaje que es un formato diferente y muy excitante, para utilizarlas debemos encender la vela de masaje unos 15 minutos antes para que los aceites esenciales se derritan creando un calentito y suave aceite de masaje que podremos derramar sobre el cuerpo de nuestra pareja para hacerle un masaje muy sensual. 

Otra opción es no solo emplear nuestras manos para hacer el masaje, sino todo nuestro cuerpo desnudo, podemos embadurnar nuestro cuerpo de aceite de masaje y frotarnos contra nuestra pareja, seguro que será un momento de alta intimidad, placer y conexión.

3. Explorar nuestros puntos erógenos

Las zonas erógenas son aquellas partes del cuerpo cuya estimulación produce excitación sexual o son sensibles a ella. Descubrir esas áreas tanto en nuestro propio cuerpo, cómo en el de nuestra pareja y aprender a estimularlas, resultará un interesante ejercicio que, sin duda alguna, contribuirá muy positivamente a la experiencia sexual. 

Dado que cada persona es un mundo, es nuestra labor crear nuestro propio mapa corporal de placer y para ello debemos dedicar tiempo al autoconocimiento sexual, para después poder comunicarle nuestros gustos a nuestra pareja sexual. 

Los puntos erógenos más comunes son la nunca, las orejas, el cuello, la clavícula, el pecho y los pezones, los hombros, las muñecas,  la zona de la columna, la cadera, la cara interna de los muslos, la ingle, los glúteos y los pies. 

4. Cuidar los detalles

La sexualidad se puede disfrutar con los 5 sentidos, por ello si queremos vivir la experiencia de placer al máximo debemos preparar con mimo nuestros encuentros sexuales, ya que de esta forma, no solo estaremos contribuyendo a crear una atmosfera agradable, sino que también estaremos mandando a nuestra pareja un mensaje de respeto, amor y dedicación. Preparar una velada con luz tenue, un buen hilo musical, alimentos afrodisíacos (fresas, chocolate, canela, champán, marisco…), vestirnos para la ocasión, dejando de lado por un día ese pijamita de felpa tan cómodo y calentito, sintiéndonos sexys y deseables… todos estos son los ingredientes de una jornada que sabe a placer. 

Espero que este post os haya ayudado a ampliar vuestro concepto de la sexualidad y que a partir de ahora os animéis a disfrutar de una experiencia más completa, plena y diversa. Los productos sexuales pueden ser un gran aliado para darle un punto extra a nuestras relaciones, romper con la monotonía y vivir nuevas experiencias y sensaciones más intensas.

Adriana Brull Esteve

Adriana Brull Esteve

Psicóloga general sanitaria, sexóloga clínica y terapeuta de pareja. Especialista en promoción de la salud sexual a través de productos eróticos. Asesora Tuppersexpro. Divulgadora de educación sexual a través de redes sociales @seressexuados.

Cerrar menú
×
×

Carrito

ENVÍO GRATIS PEDIDOS SUPERIORES A 45€

En esta página usamos cookies para tu dispositivo. Las cookies son para que la página funcione perfectamente, para generar informes de navegación y para mejorar tu experiencia en la web: guardando tu carrito de compra por ejemplo. Aceptando el uso de cookies nos ayudas a ofrecerte una mejor experiencia dentro de nuestra página. Política de privacidad y cookies